Skip to content

Secretos sexuales: El pudor de una fantasía

julio 7, 2008

Un secreto sexual es algo así como una fantasía que no se confiesa por miedo al ridículo (a), a no ser entendido (a), a que piensen que está loco (a), o peor aún, a que se es un depravado(a). Esa autocensura (en su mayoría perfectamente posibles y terrenales), deja fuera de juego muchas escenas creativas que sólo necesitan la autorización de la pareja para hacerse realidad y que podrían poner una buena cuota de sal y pimienta al sexo.

lanacion.cl

La capacidad de ensoñación y de fantasear en diferentes ámbitos de la vida es un derecho y la sexualidad es uno de los terrenos más fértiles y entretenidos de explotar en este sentido. Sin embargo, muchas de estas fantasías permanecen en reserva, no se cuentan y menos se practican.

Interpretaciones sicológicas hablan de conflictos de poder dentro de la sexualidad, estereotipos que encierran a la pareja en roles que impiden transparentar sus deseos y, por supuesto, ejecutarlos.

En la medida que los deseos sean comunicados a la pareja y conversados, inmediatamente se abre la posibilidad de realizarlos (en los que eso sea posible) porque, tal vez, la pareja desee lo mismo, no lo encuentre “decabellado” o tenga sus “secretos” propios.

El control de la cama

Muchas de las causas para esta censura sexual radica en los roles sociales que los hombres, mujeres y las parejas adoptan, impidiendo comunicar deseos sexuales legítimos que muchas veces tiene que ver con el control que ejercen o dejan de ejercer en sus vidas.

Según la doctora Charley Ferrer, consejera y autora de “El Diario Para La Mujer Sensual”, en hombres y mujeres surge la necesidad por no sólo tener el control de su sexualidad, sino también por dejar el control. “Es el intercambio de poder sexual que muchas mujeres sienten haber perdido en su juventud o que nunca obtuvieron completamente y muchos hombres quieren dar a cambio”.

“Muchos hombres (especialmente aquellos en poder o en posiciones en control) desean poder dejar el papel de estar en control y permitir a sus parejas tomar el control de la situación. Esto no sólo indica la confianza que él tiene en ella, sino también el deseo de que su pareja se exprese sexualmente. (Esto en ninguna forma resta su poder, sino lo fortalece, ya que únicamente una persona lo suficientemente segura es capaz de abandonar su propio control). Esta es una posición muy poderosa y erótica para una mujer si ella lo permite”, agrega la doctora Charley Ferrer.

Por eso olvidar viejos mitos y viejas normas sobre lo que un hombre o una mujer deben ser o hacer en la habitación debe ser la ley para iniciar las conversaciones que los lleven a diseñar un juego sexual en colaboración con la pareja para cumplir con esos “deseos secretos”, que redundará no sólo en una relación estimulante, sino también fortalecedora.

Aquí, la capacidad de comunicación y paciencia son la única recomendación posible, porque a la hora de llevarlos a la práctica habrá nervios y la escena esperada no saldrá como planeó, pero eso no importa, de ninguna forma se desanime, lo entretenido es practicar hasta quedar conforme.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: